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Carlos Mario Estrada-Gobernador de Antioquia-Partido de la U



Carlos Mario Estrada
un líder con sensibilidad social
Aspira a obtener el favor de los antioqueños para llegar a la Gobernación del departamento y trasladar, desde allí, su capacidad gerencial y su compromiso social hacia el mejoramiento de la calidad de vida de los antioqueños.

Después de una exitosa carrera en el sector privado y financiero, y de un vasto recorrido por los principales grupos económicos y las multinacionales más representativas de las telecomunicaciones, el gen de la política, inscrito en el ADN de Carlos Mario Estrada Molina, pudo más.

En ejercicio de la política, entendida como vocación de servicio a los demás con dedicación y honestidad, ahora, somete su nombre al escrutinio de sus conciudadanos, con el decidido propósito de llegar a la Gobernación de Antioquia.

El sello que lo diferencia es su capacidad de aglutinar las mejores fuerzas políticas, cívicas y empresariales, con el propósito de aportarle al desarrollo del pueblo antioqueño, pues tiene la convicción de que el sector oficial es desde donde se puede mejorar la calidad de vida de los habitantes.

El eslogan de su campaña, “Unidos daremos lo mejor de Antioquia”, da cuenta de que solo concitando la solidaridad de todos se puede conseguir justicia social y equidad en la distribución del ingreso.

De extracción liberal, quiere que su nombre convoque a todos los grupos políticos, pero a los antioqueños no les es extraña su profunda afinidad con el Partido de la U.

También es conocida su cercanía con el ex presidente Álvaro Uribe Vélez, a quien ha acompañado con dedicación en sus diferentes proyectos políticos y de quien ha recibido su orientación y consejo.

El valor de la palabra

Carlos Mario es una persona alegre, sencilla, disciplinada, metódica pero, por encima de todo, un hombre transparente, que ha sabido firmar sus acciones públicas y privadas con la impronta de la integridad.

Es hijo del experimentado dirigente político Armando Estrada Villa -quien fue representante a la Cámara, senador y ministro del Interior- y de la educadora Amparo Molina.

Sus raíces están en el municipio de Bello, de donde es oriundo su padre, y en Gómez Plata, de donde su madre proviene. Con 48 años de edad, nació el 15 de mayo de 1962, en lo que hoy es el Hospital General de Medellín.

De su abuelo materno, Jorge, un tendero de Belén Los Alpes, aprendió el valor de la palabra empeñada que no necesita letras ni documentos para hacerse cumplir. Sus padres le enseñaron a creer en el ser humano y a respetarlo en toda su dimensión, postulados de vida que ha aplicado en todos sus actos de administración.

Armando Estrada dedicó 40 años de su vida a hacer política en una forma transparente, nítida y respetuosa. Y por eso para su hijo, Carlos Mario, seguir sus pasos es “un orgullo, un reto y un honor”.

Entre fútbol y carros de rodillos

Estudió una parte de su primaria en la escuela República de México y luego pasó a un colegio privado, el Fray Rafael de La Serna, por la Placita de Zea, orientado por franciscanos.

Los años de su niñez los vivió en Belén. Allí jugaba la Vuelta a Colombia con tapas, trompo, escondidijo, pelota envenenada, y azotaba las calles empinadas a bordo de su carro de rodillos, con una velocidad alucinante que a duras penas le permitía frenar con las suelas que les había quitado a sus propios tenis.

Sus recuerdos están firmemente entretejidos con el fútbol, actividad que le enseñó, desde muy temprano, a interactuar con las personas. Jugó en las divisiones inferiores del Atlético Nacional, del Deportivo Independiente Medellín y en campeonatos Intercolegiados. Más tarde debió escoger entre la práctica profesional de este deporte, para el que mostraba notables aptitudes, y el estudio de una carrera universitaria.

Hizo su bachillerato en el Instituto Jorge Robledo, donde estudiaron personajes de la talla de Juanes, del ex presidente Uribe Vélez, del ciclista Santiago Botero, del ex gobernador de Antioquia Aníbal Gaviria Correa y del actual gerente del Banco de la República, José Darío Uribe Escobar.

Buen bailarín, y noviero, agotó los “mosaicos” de la época. Le encantaban los interpretados por Los Melódicos y hubo épocas en las que se recorría hasta tres fiestas de “quinces” en una noche.

Paladeó el sabor de la nostalgia cuando, al terminar su bachillerato, viajó a los Estados Unidos, en pleno invierno, a perfeccionar su inglés. Vivía en Queens, en casa de su tío -también llamado Jorge Molina- y estudiaba en Manhattan.

A su regreso decidió estudiar Administración de Negocios en la Universidad Eafit, donde hizo una especialización en Mercadeo.

Durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe conoció a la que hoy es su esposa, Urí Bustamante, barranquillera de ascendencia paisa, con quien se casó hace 17 años.

Sin lugar a dudas, los días más felices de su vida los vivió cuando nacieron sus hijos, Melisa, de 16, y Simón Santiago, de 11 años: “Cuando uno tiene un hijo pone los pies sobre la tierra. Es un momento de muchísima felicidad y, ahí, cambia uno de paradigmas porque empieza a entender verdaderamente a los padres”.

Su carrera empresarial

El año de 1988 le dio la largada a su carrera en el sector privado. Esta se inició en el Banco Industrial Colombiano, (hoy Bancolombia), donde empezó como analista de crédito y llegó a ser subgerente Comercial y Administrativo de las sucursales Otrabanda y Guayaquil.

En 1992 gerenció la Administradora de Fondos de Pensiones y Cesantías Colpatria y la convirtió en la entidad de mayor posicionamiento y penetración en el sector oficial antioqueño.

La gerencia Comercial de Comercia (1997-2001), hoy Factoring Bancolombia, le abrió paso a tres vicepresidencias regionales: la del Banco AV Villas, la de Bellsouth y la de Telefónica Móviles de Colombia (Movistar).

Al frente de este último cargo, desempeñado entre 2003 y 2007, gestionó la financiación de la dotación de computadores y licencias de los programas del Parque Biblioteca España, que hoy tutela la ilusión de los niños del barrio Santo Domingo Savio de romper el cinturón de pobreza y labrarse un futuro mejor.

Una revolución silenciosa

Pero fue en su primer cargo en el sector oficial, al ocupar la Gerencia General de Edatel (2008-2010), cuando su habilidad empresarial probó finura.

A partir de 2009 logró revertir la tendencia negativa que desangraba las ganancias de la compañía y mantuvo un crecimiento sostenido en las cifras de ingresos y utilidades.

Y, cuando en 2010 dejó la Gerencia de Edatel para aspirar a la Gobernación de Antioquia, Carlos Mario Estrada Molina había hecho ya una revolución silenciosa.

Cien municipios conectados a la fibra óptica que generan una superautopista de la información así lo atestiguan. Instaló más de 4.000 kilómetros de fibra óptica en los departamentos de cobertura de la empresa -una distancia equivalente entre Bogotá y Ciudad de México- para la prestación de más y mejores servicios en beneficio de la comunidad.

Si obtiene el favor de los electores antioqueños, esta superautopista le permitirá cerrar la brecha digital con los grandes programas tecnológicos de su gobierno: telemedicina, tele-educación y televigilancia, entre otros.

En todas sus intervenciones públicas, el candidato le expresa al actual gobernador, Luis Alfredo Ramos Botero, su perenne testimonio de gratitud.

Entre otras razones porque, como resultado de su asignación de contratos por 50.000 millones de pesos, Edatel muestra en su balance social a 2010, con orgullo, 600.000 jóvenes antioqueños con Internet y 3.200 escuelas conectadas a la red. Antes había un computador por cada 50 niños y, hoy, hay un computador para cada 18 niños.

Un testigo de excepción

No es de extrañar, pues, que la experiencia de este dirigente haya estado estrechamente ligada a la ciencia, a la innovación y a la tecnología.

Además, la Gerencia de Edatel le abrió el horizonte de la geografía antioqueña, lo que le dio pie para recorrer, paso a paso, las nueve subregiones y conocer tanto la problemática de las comunidades como sus grandes oportunidades y fortalezas.

Así pudo visualizar problemas de tan vital importancia como la carencia de salud y de empleo y la inseguridad.

Su paso por Edatel le permitió ser testigo de excepción del empuje de la gente de Urabá, del tesón de la del Nordeste, del emprendimiento en el Norte, de la hospitalidad que se brinda en el Occidente, de la fortaleza ante la adversidad que muestran los pueblos del Bajo Cauca y el Magdalena Medio, de la laboriosidad que persiste en el Suroeste, de la generosidad que no desmaya en el Oriente y de las esperanzas que animan la lucha por la supervivencia de los habitantes del Valle de Aburrá.

En el mejor lugar

El candidato es partidario de la inversión extranjera, siempre y cuando ésta genere seguridad social, calidad y oportunidades de ascenso en los puestos de trabajo a las comunidades locales.

A su juicio, un líder del Siglo XXI, como él se perfila, debe tener tres sensibilidades: sensibilidad hacia la tecnología, sensibilidad hacia la conservación del medio ambiente y sensibilidad hacia el desarrollo del ser humano.

Con sus realizaciones, Carlos Mario Estrada ha demostrado que esta consideración trasciende el mero discurso, pues en casi todas las empresas que ha administrado ha logrado mejorar el clima laboral, con beneficios ostensibles para sus empleados y trabajadores.

No en vano el prestigioso Great Place to Work le concedió a Edatel el puesto 16 en 2008 y el 5 en el 2009 por ser una de las mejores empresas para trabajar en Colombia y una de las mejores 50 en Latinoamérica.

Como resultado de su gestión como vicepresidente de Movistar, esta empresa de telefonía celular ocupó el primer lugar en la medición de clima laboral entre las regionales del país en 2005.

Y, cuando fue gerente Regional de la AFP Colpatria, siempre obtuvo excelentes resultados en las evaluaciones del clima organizacional realizadas por firmas externas.

Uno de los libros que más le han impresionado es El Legado de Nelson Mandela, el legendario líder de la lucha contra el Apartheid en Suráfrica. Le impactó cómo narra esos 28 años que pasó en prisión y su vida de sacrificio. Lo considera un ejemplo, porque Mandela no alberga odios en su corazón y supo poner, por encima de sus padecimientos personales, los intereses superiores de una nación, lo que lo convirtió en uno de los líderes más importantes de los siglos XX y XXI.

La familia: institución básica de la sociedad

Sin cálculo político de índole alguna, dada la trascendental importancia del tema, Carlos Mario Estrada insiste en su propósito indeclinable de recuperar el sitial de honor de la familia en el seno de nuestra sociedad.

Su punto de vista es muy claro: “Considero que un gobernador de Antioquia tiene que trabajar decididamente para educar a los padres de familia, con el fin de que sepan orientar mejor a nuestros hijos. Pienso divulgar, a través de la familia, todos esos valores que nos diferenciaban. Yo espero trabajar decididamente con las comisarías de familia, con los colegios, con las universidades, con los diferentes alcaldes, para que volvamos a inculcar en nuestros hijos, en nuestra juventud, esos valores”.

Su conclusión: “Yo soy ex vicepresidente de AV Villas, ex vicepresidente de Telefónica, ex gerente de Edatel… pero nunca podré ser ex papá de Simón y de Melisa. Siempre seré su padre. Es una tarea que nunca terminará y, por eso, tenemos que recuperar los valores de la familia”.
Hoy es difícil encontrar un dirigente que combine, en tan precisas dosis, la solvencia empresarial con la sensibilidad política. Carlos Mario Estrada está construyendo camino y, como él dice, al acudir al argot de los jugadores, “las cartas están sobre la mesa”…

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